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Black Hat SEO. No intentes esto en casa.

Cualquiera que comience a interesarse por el SEO puede encontrar toneladas de información por la red sobre el tema. Como no es una ciencia exacta, habrá muchos consejos, de diversa efectividad pero casi siempre habrá una línea que separe unos de otros. Hablo de la frontera que separa las tácticas de SEO honestas, llamadas naturales u orgánicas, de las tramposas, estas últimas llamadas “Black Hat SEO”.

Técanicas Black Hat SEO

No estoy hablando de ética o moral. Aquí las leyes las marca Google y ellos dicen lo que está bien o lo que esta mal. Así, el Black Hat SEO trata de atraer la atención y mejorar el posicionamiento, por medios que a Google no le gustan y considera artificiales. Son en cierto modo trampas que durante un tiempo pueden colar, pero si el buscador se da cuenta, el riesgo de penalización no vale la pena. Si algo nos enseña cualquier relación que tengamos con Google es que llevarle la contraria no es una buena idea, pues ellos deciden cómo y durante cuanto tiempo castigar nuestra rebeldía.

Keyword Stuffing o Keyword Spamming:
Como el término indica, se trata de utilizar palabras clave de forma abusiva. Inundar el contenido, usar textos invisibles, atributos ALT, etc. Si usas las keywords de forma natural no tendrás problemas, pero puedes echar un vistazo a como las gestionas en tus páginas o artículos con Keyword Density.

Texto oculto:
Una táctica de Black Hat ingeniosa en su origen era la de camuflar las keywords de forma que aunque el visitante no aprecia nada artificial en la página, los buscadores sí pueden rastrearlas. Esto se puede hacer poniendo texto del mismo color del fondo, colocándolo fuera de la pantalla, en capas ocultas, utilizando el código, etc.

Páginas traseras:
Ya que gran parte de la reputación de nuestra web depende del link building, alguien pensó: ¿por qué no hacer páginas que parezcan independientes y enlacen a nuestro propio contenido, el que nos interesa? La respuesta, la de siempre, porque si nos pilla Google nos la lía.

Contenido duplicado:
Es decir, desdoblar nuestro contenido en varias webs con diferentes nombres y diseños que al final apunten de una u otra forma a lo mismo. Con este concepto de contenido duplicado hay que tener cuidado ya que si, por ejemplo, yo quisiera publicar esta misma entrada de blog en un portal sobre SEO en el que pudiera encajar, debería reescribirlo si no quiero que Google lo penalice pensando que me han copiado el artículo. Y Google no distingue cual es el original (más bien al contrario, da mayor autoridad a la web que tenga mayor PageRankasí que también hay que preocuparse de que no nos estén copiando ya que puede afectar no sólo a nuestra autoría sino a nuestro SEO.

Una subdivisión de esto podría ser el Article Spinning, modificar artículos propios o ajenos con un software que reemplaza sinónimos, consiguiendo así varias copias consideradas originales pese a su baja calidad y coherencia.

Pengüin

Cuidado, los pingüinos de Google están siempre al acecho

FOTO: Mark ¡WOUW!

Granjas de enlaces:
Se trata de portales especializados en el intercambio de enlaces para aumentar su PageRank. El PageRank es el indicador que tiene Google para medir la popularidad de cada página web. Si tienes curiosidad por la relevancia de tu web, calcula tu PageRank aquí

Es importante mencionar en este apartado que aumentar los enlaces es un objetivo loable, pero siempre que sea con webs relevantes, relacionadas y sobre todo, que no hayan sido penalizadas. Un enlace denota confianza de una web a otra, por tanto la reputación que se transmite puede ser buena o mala según la conducta de sus autores.

Comentarios spam:
Tal y como suena, se trata de utilizar comentarios en foros, blogs y webs para insertar enlaces a nuestra web. De hecho, hoy en muchos sistemas de comentarios se prohíbe insertar enlaces para prevenir este spam. Por supuesto, un enlace útil y relacionado con el tema no es spam.

Existen otras prácticas de Black Hat SEO, pero por su complejidad técnica es altamente improbable que alguien incurra en ellas sin saber que está haciendo algo poco lícito, como las consultas automáticas a Google para generar tráfico falso, el cloaking que se basa en diferenciar la IP de usuario y rastreador para ofrecer contenido distinto, la compra de dominios caducados para utilizar su reputación en nuestro favor, etc.

No negaré que, como apasionado de Internet y sus propias reglas, este tipo de picaresca tiene su atractivo, soluciones ingeniosas para posicionar por delante del resto. Dicen que hecha la ley, hecha la trampa y en algo tan cambiante como el algoritmo de Google es probable que siempre exista algún recoveco por el que podamos colársela. Pero la travesura, a no ser que sea tan genial que el todopoderoso de Internet nos contrate, puede traer funestas repercusiones para nuestra web. Como se suele decir, los experimentos, con gaseosa. Si crees que puedes estar ejerciendo estas prácticas, bien por desconocimiento o despiste, tal vez aún no sea tarde y puedas abandonarlas antes de hacer saltar los radares.

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Comentario

    • Hola Alejandro.
      ¿Te refieres a crear backlinks artificiales entre sitios de tu propiedad? Si es así, pues es beneficioso o perjudicial según lo hagas. Si son links sin ton ni son, no te servirá de nada, incluso podrás ser penalizado. Si son enlaces insertados dentro de piezas de contenido de calidad (nuevo, de cierta extensión, enfocado a una temática, etc.) te podrán ir muy bien.

      Un saludo y gracias por comentar. 😉