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Revive tus posts antiguos

Un blog puede mejorar hacia adelante pero también hacia atrás. Por el camino se nos quedan un montón de contenidos desactualizados, con una estética pobre o que ya no nos representan del todo. Solventar este problema puede oxigenar nuestro blog. ¿Por qué debemos revisar posts antiguos y cómo debemos proceder?

revisar posts antiguos

A la hora de crear contenidos hay que tener una cosa clara. No estamos en una carrera que gana quien más genere, sino quien lo haga más interesante, optimizado, etc. De nada vale juntar letras si estas no atraen ni sirven a nadie. Por eso, revisar posts antiguos posts es una tarea tan importante que nunca debemos olvidar.

A menudo uno comienza un blog sin tener claro el rumbo. Si es un blog personal quizá mezcles muchos de tus intereses pero con el tiempo prefieres enfocarte solo a uno. O quieres hablar de los temas que tu comunidad acoge con mayor agrado. O ves que tu estilo, la manera de contar las cosas que te define, ha cambiado radicalmente en este tiempo.

 

Razones para revisar posts antiguos

Revisar posts viejos, especialmente cuando tu blog alcanza una cierta trayectoria, resulta un trabajo duro. Pero es peor pensarlo que hacerlo y razones no faltan:

  • A Google le mola: Es verdad, a Google le gustan los blogs que muestren cierto grado de actualización. Un update indica que el contenido ha sido revisado, por tanto se renueva su validez temporal.
  • A tus lectores les mola: Lo que está en tu blog es visible para todos. No obstante, solemos consumir artículos en el momento en que son publicitados (ya sea por nueva creación o redifusión por redes sociales). Por ello, si remozas artículos antiguos y se los vuelves a presentar a tu audiencia, los recibirán con los brazos abiertos.
  • Aligera tu bloqueo creativo. ¿Pasas por una racha en que no sabes de qué escribir? Existen trucos para ayudar a aflorar tu inspiración, pero mientras lo consigues, revisar posts antiguos es una gran idea. Por un lado, contará como contenido nuevo aligerando tu carga de trabajo. Si publicas dos entradas al mes, prueba de vez en cuanto a publicar sólo una nueva y actualizar un post viejo, nadie se va a quejar. Por otro lado, te ayudará a tener perspectiva, saber de dónde vienes y hacia dónde vas.
  • Aplicarás lo aprendido: Si llevas tiempo blogueando, ya controlas mucho más el medio. Por ejemplo, tendrás mayor habilidad con la palabra, un estilo más fluido, un cierto dominio del SEO… con todo eso vas a mejorar las buenas ideas de tus comienzos.
  • Dignifica tu blog: Quizá las otras son más prácticas, pero una de las razones de más peso personal para revisar posts antiguos es que nos toca un poco el ego. Nuestro blog nos define y muchos blogueros sienten cierta vergüenza al leer sus primeros pasos. Están tan obsesionados con generar una marca personal inmaculada que tienen la tentación de borrar posts viejos. ¡No lo hagas! Sería trabajo tirado a la basura, al que puedes sacarle un nuevo provecho.

En mi caso, uno de mis primeros posts en este blog fue una guía básica de SEO. Quería resumir las cosas en las que debemos fijarnos los blogueros a la hora de optimizar nuestras entradas. Es un contenido que no dudaba en enlazar cada vez que hablaba de SEO en posteriores entradas, pero con el tiempo me empezó a dar pereza seguir haciéndola referencia, porque ya no me representaba del todo. Cuando la escribí, el diseño del blog era otro, se hospedaba en WordPress.com, no tenía dominio propio ni había empezado a incorporar imágenes de cabecera… en fin, una suma de cosas.

La idea del post sigue vigente y el contenido en su mayor parte también. Pero en éste caso la apariencia, sentía que ya no me identificaba. ¿Por qué prescindir de un buen contenido si tiene fácil solución? Si esto te ha pasado a ti, manos a la obra.

 

Qué cambiar en tus posts antiguos

Existen muchas cosas que podemos actualizar en nuestros posts antiguos. Puede que haya que hacer una remodelación a fondo o puede que lo que cuenten siga vigente y tan sólo tengamos que optimizar un poco su apariencia y algún aspecto SEO. Vamos a ver a qué tipo de cambios nos podemos enfrentar.

El aspecto del texto

Es fácil que al empezar un blog, toda la fisonomía de nuestros posts fuera distinta. La forma, cómo se ven los párrafos, las negritas, si hemos insertado los suficientes subtítulos… todo ello contribuye a hacer posts más legibles.

 

El estilo

Puede haber cambiado nuestro modo de expresarnos. Quizá empezamos siendo más floridos en nuestro lenguaje y nos hemos dado cuenta de que lo directo funciona mejor. O hemos desarrollado un cierto humor a la hora de contar cosas, una manera más coloquial de interpelar al lector, etc. Si bien no es grave que se quede como está, actualizarlo a nuestra personalidad bloguera nos ayudará a volverlo a difundir con la cabeza bien alta.

 

La autoridad sobre un tema

Con buena voluntad, a veces pretendemos cubrir temas que no controlamos del todo. No tiene nada de malo, difundiendo contenido es como mejor lo afianzamos. ¿Qué sucede si ahora lo leemos y nos parece demasiado simple? Pues que podemos completarlo tranquilamente. Pero cuidado, no caigamos en la pedantería ni en querer abarcar más de la cuenta. Puede que hayamos creado una magnífica guía para principiantes y realmente lo que proceda sea hacer otro post como continuación y dejar ese como está.

 

La taxonomía

Es un clásico de cualquier blog que crece de forma incontrolada. Y asumámoslo, casi todos crecen así. Uno crea un post y le pone todas las etiquetas posibles pensando que eso hará que Google lo encuentre antes. ¿Lo has hecho alguna vez? Error. A menudo nos equivocamos a la hora de asignar categorías y etiquetas y revisarlas puede dar gran consistencia a tu blog. Aunque no revises posts antiguos, es bueno que reevalúes cada cierto tiempo tu estructura pues a menudo esta condiciona la navegación en tu blog y si está mal hecha, puede confundir. Aquí te dejo una guía para mejorar tu taxonomía.

 

Imágenes

La sensibilidad que tenemos por lo que es la totalidad de un blog no suele ser la misma cuando comenzamos. Empezamos y pensamos en escribir. Y hasta en escribir rápido, generar texto como sea. Luego hay que buscar imágenes para “adornar” ese tocho y entonces recurrimos a Google y ponemos la que más nos guste. Aquí puede haber varios problemas:

  • Ilegalidad: Aunque se haga, no podemos ni debemos robar imágenes. Esto no significa que tengamos que hacerlas nosotros, hay bancos de imágenes libres.
  • Falta de valor: Las fotografías deberían aportar algo, ser de calidad y adecuarse al contenido. Si hubo un tiempo en que las elegiste al azar, ahora puedes subsanarlo.
  • Personalización: Quizá con el tiempo tu blog ha desarrollado una identidad visual. Por ejemplo puede que ahora tus entradas usen cabeceras con tu web, nick o logo como marca de agua. Puedes actualizar esos antiguos posts dándoles el “sello” de tu marca personal que merecen.

 

Multimedia

A ver si te suena. Creas un post sobre un determinado tema y semanas o meses después te topas con una infografía o un vídeo que resulta un complemento perfecto para tu post. ¿Por qué vas a dejar de incluirlo? No se trata de que metas en tu post todo el contenido audiovisual relacionado con el tema, pero esas perlas de contenido que generan otros hay que usarlas en beneficio de nuestra audiencia. Siempre atribuidas, claro.

 

El mensaje

Y por supuesto, el contenido textual. Aunque con el paso de los años te pueda parecer una tontería o algo obvio, es muy raro que el asunto de un post que escribiste haya dejado de tener valor. A no ser que estuviera demasiado ligado a la actualidad, en cuyo caso puede reformularse. Léelo y piensa si sigue vigente tu mensaje. Si no es el caso, reescribe lo que veas oportuno.

 

Enlaces internos

Éste es uno de mis puntos favoritos a la hora de revisar posts antiguos. Algo que deberías hacer de forma cotidiana, según publicas posts nuevos, es ver si esos contenidos suponen una ampliación de información o continuación de contenido antiguo. Es decir, ver si complementan a posts anteriores. Pero es fácil olvidarse. No pasa nada, a la hora de revisar contenido antiguo tendremos la opción de linkar contenido más reciente relacionado con ese tema.

También es importante cuidar que no tengamos enlaces rotos y funcionen correctamente. También para los externos.

 

Otros aspectos SEO

Junto con un repaso de cualquier post algo imprescindible es revisar los aspectos SEO. Algunas preguntas que puedes hacerte en este sentido:

  • ¿Repites la keyword lo suficiente?
  • ¿La repites demasiado o de forma forzada?
  • ¿Tienen tus viejas imágenes la palabra clave en su descripción?
  • ¿Escribiste una metadescripción para el post?

Seguramente ahora conozcas más sobre SEO que cuando empezaste o incluso te ayudes de plugins tipo SEO by Yoast, así que ponlos en práctica con tus contenidos primerizos.

 

Titulares y URLs

Los titulares, además de una importante carta de presentación del post, generalmente coinciden con la forma en que los presentamos en redes sociales. Por tanto, nos jugamos mucho. Si no creemos en nuestro titular, no nos va a gustar enseñar ese contenido. Así que si ves necesario cambiar un titular viejo, adelante.

Otra cosa distinta son las rutas url, o permalinks. ¿Puedes cambiarlos? Es una pregunta peliaguda. La respuesta fácil y lo que yo recomendaría es que no, es muy fácil que acabes con enlaces rotos y alguna penalización por ello. Bien es cierto que puedes hacer una redirección 301 de la url vieja a la nueva sin que genere ningún tipo de problema, pero quizá no te merezca la pena tanto esfuerzo.

 

Keywords

He dejado las palabras clave para el final porque, si bien determinan algunos de los aspectos SEO antes citados, son un tema sensible. Hay que valorar cómo de bien o mal hicieras esto en principio. Seguramente te convenga mantener las palabras clave ya que de lo contrario estaríamos hablando no de revisar un post sino de rehacerlo al completo. En tal caso se puede hacer un nuevo keyword research pero es un caso atípico. Lo más normal es que no hubieras prestado atención a las keywords para nada (en cuyo caso es el momento de detectarlas y hacerlo bien) o que las tengas más o menos ok.

infografia revisar posts antiguos

 

Revisar posts antiguos es sexy, pero con precaución

Además de lo dicho, si la actualización del post responde a algún evento, conviene aclararlo en el propio texto. Por ejemplo imagínate que mañana Google dice que revisar posts antiguos en más del 40% será penalizado. En ese caso sería deseable que yo incluyese dicha aclaración en este post, incluyendo la fecha para que quien lo lea no se vea confundido.

Incluso diría más, aprovecha la revisión de tus posts antiguos para buscar la mayor atemporalidad. Es decir, trata de convertirlos en contenido evergreen en la medida de lo posible. Esto te prevendrá de tener que actualizarlo varias veces cada poco tiempo en el futuro.

Una consideración final es que no te obsesiones con la actualización en contra del sentido común. Puede que tengas algún post antiguo que no te guste pero por la razón que sea ha rankeado genial en Google y recibe muchas visitas en comparación con otros de tus contenidos. Si esto sucede, te recomiendo sólo hacerle matizaciones que no lo alteren sustancialmente. A veces toca aceptar que nuestro criterio no siempre es el que da los mejores resultados.

Así que nada, espero que estas observaciones te hayan servido de ayuda, te decidas a revisar tus posts antiguos y… ¡a compartirlo de nuevo!

 

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