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Por favor, no hagas esto en LinkedIn

LinkedIn, esa red en la que muchos se registran y pocos se muestran activos. Ya expuse algunos consejos para potenciar nuestra presencia en LinkedIn, pero ahora quiero plantearlo desde la otra perspectiva. Si estás en LinkedIn, ¿qué cosas estás haciendo mal? Hablamos de pistas, un rastro de migas de pan en las que un reclutador puede ver síntomas de dejadez o incompetencia en la red, dando pie a una analogía con tu capacidad de trabajo. Vamos a ver cómo no dejar esas migas o cómo barrerlas, que es muy fácil.

errores en linkedin

LinkedIn se ha convertido en una herramienta fundamental a la hora de buscar trabajo. Esto ha provocado una presencia masiva en la plataforma de personas que no siempre se molestan por conocerla a fondo. ¿Sabes quiénes sí se conocen a fondo LinkedIn? Los reclutadores. Y ellos van a detectar rápidamente los errores de tu presencia en esta red para sacar conclusiones. Aquí van algunos consejos para no parecer un novato de LinkedIn.

Usar LinkedIn como un CV

Varios de los errores en LinkedIn se derivan de uno genérico como es utilizar LinkedIn a modo de currículum tradicional. Es fácil ver las similitudes, pero LinkedIn no es una foto fija. Con tu perfil y tus interacciones estás contando una historia en movimiento que dice de ti mucho más que un trozo de papel. Por ello, debes de actuar en consecuencia a tus objetivos, relacionarte con las personas adecuadas, hablar en los foros que te interesen profesionalmente, etc. Tener un LinkedIn simplemente como repositorio de experiencias y elemento de consulta, en plan “toma, mi LinkedIn para que veas mi trayectoria” no funciona. Un perfil impresionante pero inactivo no impresionará a nadie.

 

1. El perfil

Errores ortográficos

Todos somos humanos y nadie va a estigmatizarte por errores en una conversación o un post. Pero si tu perfil de LinkedIn se parece en algo al citado curriculum, es en que debes leerlo una y mil veces para asegurarte de que está inmaculadamente escrito.

Perfil sin foto o “foto tuenti”

Entiendo el deseo de guardar tu privacidad y que tu valía no está en tu rostro sino en tus habilidades. Pero si los reclutadores no pueden verte la cara no van a confiar en ti, pensarán que escondes algo. Nadie querría contratar a un anónimo para nada legal.

Peor es casi tener una foto en la que aparece más gente que tú o una foto poco seria. LinkedIn es una red profesional y por muy dinámico que seas, has de mantener unas formas. Con la excepción de que en sectores creativos, quizá puedas permitirte mayores licencias. Del mismo modo, elige una buena foto, pero no una en la que no parezcas tú y menos tirando de Photoshop para hacerte arreglillos, que nos conocemos y luego verás qué risas en la desvirtualización. 😉

LinkedIn

Renee Zellweger antes y después de pasar por LinkedIn

Usar un titular genérico

No utilices en el titular tus estudios o tu puesto de trabajo tal cual. Expresiones tipo “Diplomado en Derecho” o “Programador” dicen que eres uno más entre miles, defínete como quieres venderte, de forma que incluyas alguna palabra clave interesante de tu sector pero también algo que llame la atención. Por eso se llama titular, tiene que destacar.

Omitir la descripción

Lo que en una red social “personal” es optativo, aquí es fundamental ya que se entiende que estás en LinkedIn con un objetivo profesional. La descripción del perfil debe contener palabras claves de impacto SEO por las que se te pueda encontrar pero sobre todo, un perfil sin descripción será visto como un signo de flojera. Si una persona es tan vaga como para no rellenar unas líneas presentándose, ¿qué se puede esperar de ella?

Omitir datos de contacto

Por supuesto que si estás en LinkedIn pueden contactar contigo ahí mismo, pero si quieres ser contactado (e investigado por los reclutadores) tendrás que ponerlo fácil. Enlaces a blog personal, trabajos, correo electrónico, otras redes sociales… son obligados para ser tenido en cuenta.

No configurar tu URL personalizada

Por defecto LinkedIn te asigna una dirección autogenerada con números. Esto es un link “feo” que podemos cambiar por uno “bonito” con nuestro nombre. Parece una tontería pero es un buen filtro para saber quien no se entera demasiado de lo que pasa en LinkedIn. Te presenta como una persona poco detallista.

 

2. La dimensión social. Dejándote ver

No participar en grupos

LinkedIn provee de una serie de grupos en torno a profesiones e intereses. No estar suscrito a grupos denota falta de interés en los sectores en los que supuestamente buscas trabajo. Asímismo, no participar en ninguno, aunque sólo sea comentando o agradeciendo otras aportaciones, transmite falta de pasión.

Participar en demasiados grupos

Una participación razonable en grupos de LinkedIn consume tiempo. Es más una cuestión de participar que de sólo estar. Si ves inviable ser activo en muchos, selecciona 2-5 grupos y enfócate en ellos. Ah y ¡cuidadín! con hacer spam  descarado.

No establecer intereses

Los grupos de interés actúan como nexos de unión y facilitan la adquisición de contactos. Si quieres contactar con alguien con quien no tienes nada en común ni conoces, esta persona podrá (con toda la razón) rechazarte. Si tenéis intereses en común, la petición resultará más lógica y natural.

No valorar a tus contactos más directos

Hay que ser generoso en este tema, pues aunque no haya que ser extremádamente recíproco, sólo si tú valoras a otros ellos se darán cuenta de que quizá también tienen cosas buenas que decir sobre ti. Cúrrate las recomendaciones, no las hagas genéricas ni por quedar bien, aporta datos concretos. Hazlas en definitiva, como a ti te gustaría recibirlas.

Hacer stalking (que se note)

Has de ser consciente de que en LinkedIn cuando miras un perfil de otra persona, a esa persona se le notifica. Para mi gusto se notifica incluso demasiado y lo digo mirándolo desde ambos lados. El caso es que si una persona visita varias veces tu perfil puede parecer un poco raro, cuando quizá simplemente es que coincidís en grupos a menudo o que está sopesando si añadirte o no a su red. En cualquier caso, hay que tenerlo en cuenta para no dar mala imagen, especialmente si hay una posible relación jerárquica, es decir, te gustaría trabajar para esa persona. Puedes entrar una vez y anotar todos los datos que te interesen o activar el modo anónimo. Si tú eres el candidato y es el reclutador quien te acecha, no es mala señal.

No dejes puesto el modo anónimo

El modo anónimo puede ser útil para casos como el descrito o para cuando estás aún construyendo tu perfil y no quieres que nadie lo vea a medias. Pero la gracia al moverte por LinkedIn también es dejar ese rastro para que la gente vea tu perfil y se interese por ti. No querrás ser un simple voyeur, ¿no?

Pedir trabajo en LinkedIn

No debes utilizar LinkedIn para mendigar trabajo. Con tu presencia y siempre que así lo establezcas en tu perfil, ya queda claro que estás buscando empleo. Debes mantener las formas y no ser agresivo pidiendo trabajo o promocionándote. Lo correcto es compartir trabajos que haces, blogs que escribes o iniciar debates, pero no spam del tipo: “visita mi web”.

 

3. Contactos… con tacto

No personalizar los mensajes de solicitud de conexión

Sobre esto se escribe mucho pero lo cierto es que poco se hace. Para los contactos que has conocido en persona, debes personalizar este mensaje en función de tu relación, recordando a esa persona dónde os conocisteis o qué interés os une. Para los contactos que no has conocido en persona en cambio, recomiendo darle un leve toque personal, como cambiar el saludo o la despedida, pero tampoco es cuestión de avasallar en ese primer contacto.

Obsesionarte con alguien

Aunque tengas claro que quieres llegar al presidente de una gran multinacional, no le abordes a lo loco. Cuanto más importante sea tu objetivo, más solicitudes tendrá y por tanto más reparos para aceptarlas sin un buen motivo. Ve trabajando tus contactos en LinkedIn de forma natural en tu entorno y hazlo crecer con el tiempo hacia donde te interese.

No medir las conexiones

Generalmente una conexión en LinkedIn siempre está bien, porque nunca sabes de dónde te puede venir un negocio o trabajo. Pero vigila que el porcentaje de contactos que sean de tu sector (o reclutadores) sea muy significativo y no que tienes muchos contactos sólo por ser amigos o porque son de “fácil conexión”.

Ignorar perfiles de empresa

LinkedIn es una red social y conecta personas, pero también están las empresas. Deberías tener claro en qué empresas quieres trabajar para seguir sus publicaciones y en definitiva mostrar interés. Además así te enterarás cuando abran un proceso de contratación.

errores en linkedin infografía

 

Algo recomendable para solucionar varios de los errores señalados es hacer caso a LinkedIn, que te irá animando a completar tus datos y te informará de cuál es el nivel de tu perfil. Tómatelo como un juego que tienes que pasarte, pero eso sí, hazlo bien. Y una vez que tengas un perfil top, es hora de hacer contactos, teniendo en cuenta las reglas de protocolo que hemos comentado. Happy networking!

 

¿Y en Twitter, estás haciendo las cosas bien?

 

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